Autora del artículo: Dra. Lic. Sara Winkowski
Como todos los años, el Comité para la Condición Social y Económica de la Mujer (SCW por su sigla en inglés) de las Naciones Unidas se reunió en su 56 período de sesiones a comienzos de marzo en Nueva York. Una vez más las Naciones Unidas se poblaron de miles de mujeres provenientes de todos los confines del mundo para seguir luchando por los derechos de la mujer, con sus hermosos y coloridos vestidos, que muchas ocultaban en parte con los gruesos tapados de invierno para resguardarse de la nieve, la lluvia y el viento. El tema de la reunión de este año fue el empoderamiento de las mujeres rurales y su función en la erradicación de la pobreza y el hambre, el desarrollo y los problemas actuales. Porque como bien se repitió en diversas oportunidades, no hay desarrollo posible sin la participación plena de la mujer, y sin el respeto a todos sus derechos como ser humano, ni mayores ni menores, pero iguales a los hombres. Como siempre la reunión se dividió en dos foros. Por un lado la reunión gubernamental, donde los países elaboran un documento final con las propuestas aprobadas que deberán posteriormente se ratificadas por los gobiernos. Y el foro de las ONG, donde mujeres de todo el mundo denuncian las violaciones de los derechos humanos en sus propios países. Las denuncias fueron muchas, tráfico de personas, violencia en todos los ámbitos, asesinatos por honor, casamientos de niñas con adultos mayores, imposibilidad de la mujer de heredar o poseer un bien, para solo nombrar algunos. En cada taller de trabajo de las ONG se repetían y denunciaban las trasgresiones contra los derechos de la mujer, que los gobiernos vienen desde hace años comprometiéndose a legislar y que lamentablemente muy poco están haciendo. Por otro lado, era reconfortante ver la cantidad de organizaciones no gubernamentales, es decir, como la sociedad civil está asumiendo una responsabilidad que debería ser compartida con los estados para tratar de mejorar la situación de la mujer en muchos ámbitos. Una experiencia notable fue el taller de trabajo organizado por el gobierno de Israel conjuntamente con el gobierno de Italia y de Senegal, sobre “La mujer rural, desde la vulnerabilidad a la sustentabilidad”, que se vio colmada con la asistencia de mujeres africanas, sumamente interesadas por todo el trabajo que realiza este proyecto basado en los desafíos que enfrenta la mujer rural, y elabora programas para el empoderamiento y el desarrollo de estas mujeres. Una labor encomiable que despertó gran interés de estas mujeres para saber más, conocer como registrarse y como poder acceder a los cursos. El Consejo Internacional de Mujeres participó en dos eventos, el primero con la Alianza Nacional de Organizaciones de Mujeres del Reino Unido, donde entre otros se analizó la experiencia en Iraq, Zimbabwe y Colombia para empoderar a a la mujer y a las niñas en zonas rurales, y como financiar la educación para las niñas en esas zonas.Asimismo co-patrocinamos conjuntamente con la Alianza de Mujeres Anglicanas un evento sobre las mujeres rurales que reclaman sus derechos. El 8 de marzo se celebró el Día Internacional de la Mujer con una marcha “La Mujer en la lucha por la Igualdad, el Desarrollo y la Paz”. Fue un día precioso, cálido y soleado en Nueva York, donde cientos de mujeres marcharon en honor de…. nosotras mismas. Marchamos al canto de “seguiremos luchando y avanzando”… al son de tambores y de una energía sumamente positiva para poder lograr los objetivos.Lamentablemente no hubo documento final, como es lo normal en estas reuniones. Por segunda vez en 56 años lo países no lograron ponerse de acuerdo en un documento final. Uno de los temas más polémicos fue el de la salud reproductiva de la mujer, además de los que hacen referencia a los derechos y la independencia de la mujer. Algunos países señalaron que conceder esos derechos a la mujer podría significar un “peligro moral” para la cultura de sus comunidades. Como dije lamentable. Ya nos ha pasado en otras ocasiones, en que estas reuniones, que tienen una duración de 15 días terminan con una sensación de que vamos hacia atrás, como los cangrejos. Damos un paso adelante, pero dos para atrás. Y uno se pregunta porque les cuesta tanto a los hombres reconocer que las mujeres somos seres humanos, que tenemos los mismos derechos, ni más ni menos que ellos. Y reconocer que no habrá nunca una democracia y un desarrollo pleno sin la participación igualitaria de la mujer en todos los ámbitos.
Reunión del Comité de las Naciones Unidas para la Condición Jurídica y Social de la Mujer
28/May/2012
CCIU, gentileza de la autora para Copredi